“La Pánfila” le hace el velorio a su ex y promete una noche de risas
Después de conquistar al público con su particular estilo de comedia, la actriz cómica María Victoria Santana, “La Pánfila”, regresa al escenario con un nuevo unipersonal que promete convertir una de las experiencias más dolorosas de la vida en una verdadera celebración: “El velorio de mi ex”.
La propuesta nace de una premisa tan absurda como liberadora: ¿qué pasaría si, en lugar de llorar por nuestro ex, le hacemos un velorio?
Con una puesta en escena que combina comedia, teatro, interacción con el público y momentos de reflexión, “El velorio de mi ex” lleva al escenario todas esas situaciones que aparecen después de una ruptura: las promesas que nunca se cumplieron, los mensajes que regresan cuando una ya estaba intentando olvidar, las famosas “últimas oportunidades”, las señales que decidimos ignorar y esos ex que parecen tener el extraño poder de resucitar justo cuando una empieza a estar bien.
“Quiero que la gente venga a reírse de algo que alguna vez le dolió. Todos hemos tenido una relación que nos costó soltar y, muchas veces, necesitamos reírnos de nuestras propias decisiones para poder cerrar una etapa. Este show es justamente eso: una despedida, pero a mi manera”, comenta María Victoria Santana.
En escena, “La Pánfila” transita por las distintas emociones que provoca una ruptura y juega con diferentes personajes, situaciones y recuerdos que representan ese universo caótico que aparece cuando una relación llega a su fin.
El espectáculo también incorpora elementos teatrales y visuales que llevan la historia más allá del clásico stand up. Entre ellos aparece “la bruja”, una representación divertida y exagerada de ese momento en el que una ya no sabe qué hacer para conseguir que el ex desaparezca definitivamente de su vida. Si bloquearlo no funcionó, habrá que recurrir a métodos… poco convencionales.
Pero detrás de las carcajadas también existe una historia de transformación.
Porque “El velorio de mi ex” no habla solamente de los hombres que pasaron por nuestra vida, sino también de la mujer que queda después de ellos. De aquella que llora, se enoja, se arrepiente, vuelve, se decepciona, aprende y, finalmente, entiende que no necesita ser la mitad de nadie.
El espectáculo está pensado como una experiencia colectiva: el público no será un simple espectador, sino parte de este particular velorio, donde cada persona podrá reconocer a ese ex que alguna vez tuvo —o incluso a esa versión de sí misma que necesitaba dejar atrás.
El público vivirá una experiencia divertida, irreverente y profundamente liberadora, en la que la comedia se convierte en una celebración del amor propio y el empoderamiento femenino.
María Victoria llevará al público por historias, canciones y situaciones que harán reír de esos amores que alguna vez dolieron, pero que hoy merecen quedar en el pasado.
Una noche para reír, identificarse, cantar y celebrar la libertad de elegirse a una misma. Porque cerrar una historia también puede ser un acto de poder.
Y sí… un chipi muere en escena.

